En el Día Internacional de las Mujeres, desde ANFUCULTURA reconocemos a todas las mujeres que, desde distintos espacios de la sociedad, sostienen la vida social, cultural y laboral de nuestro país. De manera especial, valoramos el aporte de las funcionarias y trabajadoras de la cultura, quienes desde todos los territorios contribuyen cotidianamente a garantizar el derecho de las personas en nuestro país a participar en la vida cultural.
El 8 de marzo es una jornada de memoria, reflexión y acción colectiva que recuerda que los derechos de las mujeres han sido conquistados a través de largas luchas sociales por la igualdad, la dignidad y el reconocimiento pleno de sus derechos.
A pesar de los importantes avances, las mujeres continúan enfrentando brechas estructurales y diversas formas de violencia y discriminación en el mundo del trabajo. Estas brechas se expresan en experiencias cotidianas de muchas mujeres que, además de ser trabajadoras, sostienen múltiples roles en sus familias y comunidades — como madres, hijas, hermanas, tías o abuelas — y deben conciliar su vida laboral con responsabilidades de cuidado que siguen recayendo mayoritariamente sobre ellas.
Estas desigualdades también se reflejan en brechas salariales de género, trayectorias laborales más complejas y entornos de trabajo que no siempre se adaptan plenamente a las necesidades de conciliación entre la vida laboral y familiar, con horarios rígidos, modalidades de trabajo poco flexibles y prácticas organizacionales que avanzan lentamente hacia una mayor corresponsabilidad en los cuidados.
En este Día Internacional de las Mujeres, reconocemos también la diversidad de experiencias que atraviesan la vida de las mujeres, incluidas las mujeres trans, quienes enfrentan formas específicas de exclusión, discriminación y violencia.
Reconocer estas realidades es fundamental para seguir construyendo una institucionalidad pública efectivamente equitativa e igualitaria, con perspectiva de género y plenamente respetuosa de la dignidad de todas las trabajadoras.
Las artes y las culturas cumplen un rol central en la transformación social. Por ello, el sector cultural tiene también la responsabilidad de cuestionar las desigualdades estructurales, visibilizar las experiencias de las mujeres y contribuir a desmontar las lógicas patriarcales que aún persisten en nuestras instituciones y relaciones sociales.
Desde ANFUCULTURA, como organización sindical del sector cultural reafirmamos que los derechos de las mujeres, la igualdad de género y el respeto a todas las mujeres, en su diversidad, son conquistas democráticas que deben ser resguardadas y profundizadas, con independencia de los cambios de gobierno.
No hay democracia plena sin igualdad. Los derechos conquistados por las mujeres no retroceden. ¡Ni un paso atrás!
Directorio Nacional de ANFUCULTURA
