Como Asociación Nacional de Funcionarias y Funcionarios de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes, ANFUCULTURA, saludamos a la ciudadanía que participó en la elección presidencial realizada ayer, la cual vuelve a demostrar la solidez de la democracia chilena en su institucionalidad electoral y el valor de la participación cívica como vía legítima para procesar las diferencias y los conflictos de forma pacífica, base indispensable de la convivencia democrática.
El resultado de esta elección abre un nuevo escenario político en nuestro país que observamos con atención, cautela y responsabilidad. Como organización sindical del sector público cultural, reafirmamos que nuestro compromiso principal es con las y los trabajadores, con la defensa de la función pública y con un Estado que cumpla su rol al servicio de la ciudadanía, especialmente en ámbitos tan sensibles para el desarrollo humano como las culturas, las artes y los patrimonios.
En este contexto, no podemos ser indiferentes a las señales y discursos que han puesto en cuestión el empleo público, la estabilidad laboral, la organización sindical y el valor del trabajo estatal. Como ANFUCULTURA lo señalamos con claridad: debilitar la función pública no fortalece al país, sino que debilita la capacidad del Estado para garantizar derechos, cohesión social y desarrollo territorial.
Al mismo tiempo, es fundamental relevar el rol activo, comprometido y responsable que hemos desempeñado las y los funcionarios de la cultura en sostener y fortalecer el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Ese compromiso se expresó de manera concreta en el Plan de Fortalecimiento Institucional 2023–2026, surgido del acuerdo entre ANFUCULTURA y las autoridades del MINCAP.
Este acuerdo permitió iniciar y encauzar un proceso de fortalecimiento institucional, avanzando en materias concretas como la definición de una orgánica coherente para el Ministerio, la Subsecretaría y las SEREMIs; el aumento y ordenamiento de las dotaciones y funciones; la activación de la carrera funcionaria; la corrección de brechas salariales; y la mejora de procesos críticos para la gestión y el seguimiento de programas y proyectos culturales en todo el país. Se trata de avances significativos, pero aún insuficientes, que requieren continuidad, compromiso político y respeto al trabajo de quienes sostienen día a día la función pública cultural.
En ese mismo marco, como ANFUCULTURA afirmamos con responsabilidad que existen compromisos que deben concretarse antes del término del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, y que forman parte del acuerdo alcanzado en 2023. Entre ellos, destacamos la materialización del reajuste salarial y la regulación del teletrabajo para el período 2026; la formalización de la orgánica del Ministerio, de la Subsecretaría y de las SEREMIs; la carrera funcionaria, la nivelación completa de la nómina comprometida; la creación del cargo de supervisor o supervisora de proyectos en aquellas SEREMIs donde aún no existe, y la implementación de una plataforma digital efectiva de seguimiento y control de proyectos, entre otras materias relevantes para el buen funcionamiento institucional y la calidad del servicio a la ciudadanía.
Asimismo, como organización sindical consideramos necesario referirnos con claridad a los lineamientos anunciados en el programa de gobierno del Presidente electo José Antonio Kast en materia de Estado y empleo público.
Advertimos con preocupación que propuestas contenidas en dicho programa – como la restricción efectiva del derecho a huelga en el sector público, la aplicación de enfoques punitivos generalizados, la facilitación de desvinculaciones por desempeño sin garantías suficientes, los descuentos y sanciones disciplinarias frente a la movilización sindical, y una regulación del teletrabajo centrada exclusivamente en criterios de productividad – constituyen una amenaza directa al ejercicio de la libertad sindical y a derechos laborales fundamentales conquistados tras décadas de organización y lucha de las y los trabajadores. A esto se suma la idea de fusionar ministerios, entre los que se visualiza cultura.
Por otra parte, son parte del programa de gobierno del presidente electo limitar la proliferación de cargos de exclusiva confianza política, reducir el uso excesivo de asesores- que nuestra organización ha impulsado desde el paro nacional del 2023, fortalecer la provisión de cargos por concurso público, promover la carrera funcionaria basada en mérito y avanzar hacia un Estado más idóneo, eficiente, menos discrecional y con reglas claras. Estas propuestas buscan fortalecer la función pública y reforzar la confianza ciudadana en las instituciones, medidas que vigilaremos con la fuerza que nos brinda nuestra autonomía sindical.
Como ANFUCULTURA, reafirmamos que la modernización del Estado no puede construirse desde la desconfianza hacia sus trabajadoras y trabajadores, ni debilitando la organización sindical, ni retrocediendo en derechos laborales. El fortalecimiento del empleo público requiere diálogo social, evaluación justa, carrera funcionaria y condiciones laborales dignas, no la precarización ni el castigo colectivo.
Las funcionarias y funcionarios de la cultura no somos un gasto prescindible. Somos trabajadoras y trabajadores que garantizamos políticas públicas, programas culturales, espacios patrimoniales y el acceso de la ciudadanía a la cultura en todo el territorio. Defender nuestras condiciones laborales es, al mismo tiempo, defender un Estado presente, competente y con sentido público.
Desde ANFUCULTURA, junto a la ANEF, seguiremos organizados y disponibles para el diálogo con las autoridades del próximo gobierno, pero también vigilantes y firmes en la defensa del empleo público, de los derechos laborales, de los compromisos asumidos y del rol estratégico de la función pública para el país. La democracia no se agota en las urnas: se fortalece día a día con organización social, responsabilidad institucional y un sindicalismo activo.
DIRECTORIO NACIONAL ANFUCULTURA
