Cada 25 de noviembre recordamos algo fundamental: toda mujer es una persona con dignidad, libertad y derechos, y ninguna forma de violencia — física, psicológica, económica, laboral o simbólica — es aceptable ni puede ser pasada por alto.
Conmemorar este día es un acto personal y colectivo de conciencia y empatía. Conciencia para reconocer que la violencia contra las mujeres aún ocurre en muchas formas, a veces evidente y otras veces asumida como parte de la vida cotidiana. Empatía para entender que cada mujer que enfrenta una situación de violencia es una persona con historia propia, con emociones, con miedos, con sueños, y que merece ser escuchada y protegida.
Desde esta conciencia humana, el primer acto es reconocer a la mujer como persona y no como un rol. No solo como “madre”, “pareja”, “hija” o “funcionaria”, sino como una persona completa, con proyecto vital propio, con capacidad de decisión propia y con el derecho irrenunciable a vivir segura, respetada y libre.
También implica escuchar, creer y acompañar sin juicio. Cuando una mujer atraviesa una situación dolorosa de violencia, lo que más necesita es humanidad: ser oída, acogida y validada en su experiencia, sin minimizarla ni ponerla en duda.
Y esta conciencia nos invita, además, a cuestionar las prácticas y conductas que dañan, incluso aquellas que parecen cotidianas. La violencia no siempre empieza con un golpe: puede aparecer en la indiferencia, en la humillación, en el control, en silencios forzados, en abusos de poder, en el acoso laboral y sexual, o en el trato desigual. La conciencia nos ayuda a ver estas señales, y la empatía nos impulsa a detenerlas y transformarlas.
Desde ANFUCULTURA y desde el servicio público reafirmamos que una sociedad humana y justa se construye cuando reconocemos la humanidad y el valor de cada mujer. Nuestro compromiso es avanzar en mayor conciencia institucional, generar espacios laborales seguros, relaciones más respetuosas y equipos que acompañen desde la empatía y el cuidado.
En este nuevo día internacional de la no violencia contra la mujer, que se conmemora por el asesinato de las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal en 1960, en República Dominicana bajo la Dictadura de Leonidas Trujillo, y se estableció en 1981 para denunciar la violencia contra las mujeres y niñas a nivel mundial y exigir su erradicación- las invitamos a adherir a las marchas que se realizarán en diferentes regiones del país para conmemorar este día, convocadas por la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres.
Directorio Nacional de ANFUCULTURA


